Los internautas leen más libros que las personas que no lo son

22 Septiembre, 2016 at 08:01

Que los internautas sean lectores de libros no es ninguna noticia. Quizás sí lo pueda ser que se declaran no lectores de libros solamente el 13% frente al 39,4% de personas encuestadas en el barómetro del CIS del pasado mes de junio (y donde no se tuvo en cuenta de si eran internautas o no). Sin duda que el dato anima a pensar a que los internautas leen más libros que las personas que no lo son o que no tienen porque serlo. De hecho el 87% de los internautas dice haber leído algún libro o cómic en los últimos 12 meses… siendo su promedio lector de 11,6 libros anuales (¡casi uno al mes!).

9 de cada 10 internautas ha leído un libro o un cómic en el último año

La Asociación para la Investigación de Medios de Comunicación (AIMC) ha presentado un estudio sobre los hábitos de lectura de los internautas, estudio en el cual se incluye tanto la lectura en papel como en digital. En dicho estudio destaca que el eReader sigue siendo el dispositivo preferido para leer libros electrónicos, que casi la mitad de internautas lee libros todos o casi todos los días, que la mayoría prefiere leer en papel y que la principal causa para hacerlo es que la lectura digital no es lo mismo, que el 53% de internautas compra exclusivamente libros en papel y que solamente el 4% compra únicamente libros electrónicos…

De la totalidad de internautas que han leído libros electrónicos el 61,2% dice haberlo hecho en un lector de libros electrónicos (eReader), el 37,7% en una tablet, el 24,9% en un ordenador y el 20,3% en el smartphone. La franja de edad que más utiliza el lector libro electrónico para leer libros digitales es la comprendida entre los 45 y los 54 años. La que menos utiliza el lector de libros electrónicos es la comprendida entre los 14 y los 24 años.

Esto es lo que pasa cada minuto en las principales plataformas de Internet

9 Agosto, 2016 at 08:09

Internet forma parte de nuestras vidas. Hacemos uso de él casi sin darnos cuenta, tampoco nos paramos a pensar en cuanta gente lo estará usando. Bien es cierto que parece no tener límites y que hay una serie de plataformas que se llevan casi todo el protagonismo de nuestra vida online.

Plataformas como Facebook, Google, Snapchat, Instagram, Youtube, Amazon, Twitter, Dropbox… son algunas de las que mayor índice de actividad presentan en Internet. ¿Acaso sabías que en Google se traducen en un solo minuto 69.500.000 palabras o que en una hora se comparten 24.000 horas de vídeos nuevos en Youtube?… Sin duda que unas cifras impresionantes y que no hacen más que mostrarnos el poder mundial de estas plataformas y la dependencia (relativa) a las mismas.

Sabes cuántas palabras traduce Google a lo largo del día

Hoy queremos compartir con todos vosotros una nueva entrega de Data Never Sleeps realizado por Domo (aquí podéis ver la versión 1.0, 2.0 y 3.0). En esta nueva versión (4.0) se puede observar el crecimiento en cuanto al número de usuarios de Internet en el mundo, pasando de 2.100 millones en el año 2012 a 3.400 millones en el año 2016. También el crecimiento de los likes de los usuarios de Instagram sobre las publicaciones, el crecimiento de las horas de vídeo visualizado en Netflix y de consultas en Tinder.

¿Conocen las bibliotecas y los archivos a los usuarios de Internet?

16 Marzo, 2016 at 08:00

Cuando una biblioteca o archivo se lanza a Internet debe saber a qué personas se va a encontrar. Cuáles son sus preferencias en el uso de Internet, qué redes sociales son sus favoritas, cuánto tiempo pasan navegando, qué hacen cuando se conectan, qué necesidades formativas pueden necesitar… Sin duda que son una serie de pistas que harán que tanto las bibliotecas como los archivos conozcan mejor a las personas.

Las bibliotecas y archivos deben trabajar su reputación online

Y es que recientemente han salido publicados los resultados de la 18ª encuesta a usuarios de Internet que la Asociación para la Investigación de Medios de Comunicación (AIMC) realiza anualmente.

Destacar que casi todo el mundo tiene un smartphone y/o un portátil. De hecho 9 de cada 10 personas en España tienen un smartphone y 8 de cada 10 un portátil. Dispositivos que superan al ordenador de sobremesa y a la tablet. Hecho que no hace más que confirmar a bibliotecas y archivos que la movilidad de los internautas (de sus usuarios) es un hecho. Quieren conectarse desde cualquier lugar y en cualquier momento. Nada nuevo que no se sepa ya de antes.

También a destacar que el 34,1% de los internautas dispone de un lector de libros electrónicos. No está nada mal el potencial de posibles usuarios de préstamo electrónico para las bibliotecas. Y teniendo en cuanta que son internautas pues qué mejor que llegar a ellos a través de los medios digitales y resultados en los buscadores. Comentar que es una lástima que no hayan indagado un poquito más en el tema de la lectura digital y saber el provecho que le sacan dichas personas a sus lectores de libros electrónicos.

El navegador preferido de los internautas es Google Chrome (bibliotecas y archivos tened preparados vuestros ordenadores e instalarlo) y Whatsapp es el servicio de mensajería instantánea favorito de los internautas… quizás haya llegado el momento de lanzarse y comunicarse con los usuarios a través de este medio.

Tampoco hay que dejar de mirar al 77,2% de los internautas que son usuarios activos de las redes sociales (sobre todo de Facebook, Twitter e Instagram). Aunque sí que es cierto que las bibliotecas y archivos tienen que trabajarse mucho los contenidos que comparten porque el 51,1% de las personas solamente dedican a las redes sociales 15 minutos. Tienen que llamar la atención sobre sus amigos y sobre las grandes marcas.

Por otro lado hay un 40,1% de los internautas (cifra que crece cada año) que plasma sus opiniones y comentarios en Internet. Las bibliotecas y archivos tienen que estar muy atentas a esas opiniones sobre su servicio. ¿Y por qué?… porque para el 50,9% de los internautas las opiniones en Internet les crean gran confianza (vengan de quien vengan)… también es verdad que hay un 29,2% que consultan dichas opiniones pero que no les inspiran mucha confianza.

Por último mencionar el crecimiento del porcentaje de personas que han escaneado códigos QR en el último mes. Un 39,7% lo hicieron. Quizás haya llegado el momento de incorporar dichos códigos QR a los registros del catálogo de la biblioteca o de poner alguno más en las estanterías, en las entradas, en el mostrador…

Cómo saber si una fuente de información web es fiable o no

8 Marzo, 2016 at 08:14

No toda la información publicada en Internet es fiable. Esto es algo que deberían saber todas las personas, aunque seguro que muchas de ellas lo desconocen. Cuando alguien busca en Google quiere un resultado rápido a una consulta, a una necesidad de información. Pero, ¿quién le dice a esa persona si la información encontrada es válida o no? Muchas veces se dejan llevar por su intuición o por la posición de los resultados.

5 consejos rápidos para evaluar la fiabilidad de la información web

Hay un poco de controversia, por ejemplo, con la Wikipedia. Por un lado están los que piensan que la información que se publica en la plataforma no reúne los requisitos como para ser considerada una fuente fiable por la falta de autoría en sus artículos, e incluso por su falta de objetividad,… pero por otro lado están los que dan mayor importancia a la inteligencia (participación) colectiva para la creación de contenidos de calidad y la rápida actualización. De hecho un estudio elaborado por la revista Nature llegó a la conclusión que la Wikipedia es tan confiable como la Enciclopedia Británica.

Ahora bien, ¿de qué o quién nos tenemos que fiar para conseguir información fiable? Según la Wikipedia (ya que estábamos con ella) hay unas normas básicas en cuanto a sus fuentes fiables. Normas básicas que dicen que los artículos deben utilizar principalmente fuentes fiables, independientes y publicadas, que las fuentes deben respaldar directamente la información aportada, que las fuentes deben tener una buena reputación y que dichas fuentes deben estar disponibles. Y dichas fuentes pueden ser primarias, secundarias y terciarias, publicaciones especializadas, prensa generalista…  pero no autopublicaciones (libros autopublicados, fanzines, páginas webs personales, blogs, foros de discusión, redes sociales…)

Bueno, eso es lo que considera Wikipedia a la hora de redactar sus artículos y conseguir sus fuentes. Recomendaciones que pueden ser aplicadas como norma a la hora de realizar un trabajo. Pero, ¿y qué hacemos con nuestras búsquedas en Google? ¿No son fiables si son enlaces a blogs o páginas web? Sí, son fiables hasta que no descubras lo contrario… aunque casi mejor al revés: no son fiables hasta que no compruebes su fiabilidad / veracidad.

Está claro que la información que encontramos por Google cuando queremos hacer un trabajo hay que cogerla con pinzas. No basta con quedarse con la primera búsqueda realizada, el primer resultado que se muestra y hay que mirar más allá de la primera página de resultados. Sobre todo hay que fijarse en el medio que publica dicha información, su autor, si el contenido se ajusta a lo que se busca…