Los distintos tipos de lector de libros… ¿Y tú con cuál te identificas?

22 febrero, 2018 at 08:06

Existen infinidad de tipos de lectores, incluso puede que muchos más de los que os vamos a contar. Y es que cada persona tiene sus hábitos, preferencias y formas de leer, lo que complica “encasillar” de manera general al lector en un lugar o en otro. A esto se le suma que cada persona puede pasar por distintas etapas lectoras a lo largo de su vida. Vamos, que habría que hilar muy fino para llegar a identificar distintos conjuntos de personas según distintas formas de abordar la lectura. Aun así, vamos a proponeros una serie de clasificaciones para que encontréis vuestro hueco e identificación como lectores.

Los lectores de libros leen una media de 13 libros al año en España

Si eres una persona lectora de libros, que sepas que te encuentras entre el 65,8% de la población española. De ella, un 59,7% lee libros en su tiempo libre y un 28,1% lee por motivos de trabajo o estudios, según el «Barómetro de Hábitos de Lectura y Compra de Libros en España 2017». Otros datos a señalar son que los lectores leen una media de 13 libros al año (un libro al mes), que emplean 7,6 horas a la semana a la lectura de libros, que el libro más leído en 2017 fue Patria, de Fernando Aramburu, y que la autora más leída fue Dolores Redondo.

Volviendo al tema de la tipología de lectores de libros, comentar que tras una búsqueda en Internet hemos encontrado cinco clasificaciones bastante interesantes. En ellas se pueden ver tipos de lectores como el lector paciente, el analista, el fanático, el neurótico, el crítico… el lector por obligación, el inconforme, el curioso, el meditabundo… Estas son solamente algunas de las tipologías que vais a encontrar a continuación. Aprovechamos para agradecer a Culturamas, La Piedra de Sísifo, Cafetera de letras, Cultura Colectiva y BookLikes la realización de este ejercicio de identificación y compartirlo con todos nosotros.

6 movimientos para abrir correctamente un libro nuevo

12 mayo, 2017 at 08:00

La apertura de un libro nuevo es todo un ritual. Es verdad que cuando se compra un libro en lo que menos se piensa es en cómo se debe abrir y se va directamente a hojearlo o a empezar con su lectura. Esto puede tener graves consecuencias para el libro en cuestión con el paso del tiempo y con el uso que se le dé al mismo, más si es de tapa dura, con un importante número de hojas y tiene ya unos cuantos años.

Instrucciones a tener en cuenta sobre cómo se abre un libro nuevo

Hace unos días llegó hasta nuestras pantallas una interesante publicación en la que aparecía una hoja de papel impresa en la que se daban unas instrucciones sobre cómo se debía abrir un libro nuevo. El título de la misma: «How to Open a New Book».

How to open a new book

  1. Coloque el lomo del libro sobre una mesa.
  2. Baje la cubierta delantera.
  3. Luego baje la cubierta trasera.
  4. A continuación, abra algunas hojas de la parte delantera.
  5. Luego unas pocas hojas de la parte trasera, alterne hojas de la parte delantera y trasera.
  6. Presione suavemente hacia abajo cuando llegue al centro.

10 confesiones de una romántica de los libros en papel

27 febrero, 2017 at 08:03

Los libros en papel nos enamoran. Y ya no solamente por su contenido (y que es el mismo que el de los libros digitales), sino por algo que va más allá y que tiene que ver con la afectividad y utilidad del libro como objeto en nuestra vida. Nos gusta su tacto, su olor, lo bien que quedan en las estanterías, sus dedicatorias, dejárselos a nuestros amigos y familiares… En fin, nos gustan tantas cosas de ellos que es fácil estar enganchados a su coleccionismo, aunque luego no lleguemos a leerlos. (A eso se le llama Tsundoku)

Soy una romántica de los libros en papel

Hoy queremos compartir con vosotros una imagen de Lara Romero, y en la cual se confiesa como romántica de los libros en papel. Romanticismo que compartimos muchas personas, lo cual no quiere decir que no veamos la utilidad de los libros electrónicos… que esto quede claro. No es la primera vez que compartimos sus imágenes (¡son buenísimas!). Anteriormente ya lo hicimos cuando hablamos sobre los momentos en los cuales aprovechar para leer y en el post que publicamos recientemente sobre la responsabilidad que tenemos todas las personas en la creación del hábito lector de los más jóvenes.

Y es verdad que los libros en papel son buenos y fieles compañeros de viaje y de la vida. Nos facilitan el descubrimiento e invitan a curiosear. También es verdad que nos facilitan el compartir y nos ayudan a desconectar de tanta tecnología que nos rodea. Los queremos y les damos importancia, tanto como para ocupar buenas estanterías en nuestras casas. Nos seducen y nos encantan las “cicatrices” (marcas en las hojas, anotaciones, dobleces…) que van adquiriendo con el paso de los años.

La exención de IVA en libros traerá beneficios sociales, culturales y económicos

29 noviembre, 2016 at 08:09

El IVA de los libros, y en particular de los electrónicos, es algo que trae de cabeza a más de medio mundo. Algunos países aplican el IVA más alto posible al formato electrónico al ser considerado un “servicio digital”, mientras el libro impreso goza de un IVA reducido o cero. Por poner un ejemplo, España aplica el 21% de IVA a los libros electrónicos, una barbaridad si se compara con el 4% que se aplica a los libros impresos. Sin duda que un despropósito al dificultar el acceso a la cultura y al conocimiento

El IVA de los libros y ebooks frena la economía e impulsa la piratería

Según la Unión Internacional de Editores (IPA), el libro es un producto estratégico que activa la economía del conocimiento y, por lo tanto, debería estar exento de IVA (o tasa cero) tanto en su versión impresa como electrónica. Dice que exención de IVA traerá a medio y largo plazo beneficios sociales, culturales y económicos, además de incentivar e impulsar el consumo de literatura. Destacar el caso de Kenia donde se subió el IVA al 16% en el año 2013 y que provocó un 35% menos de ventas y la proliferación de la piratería de libros.

Por otra parte, la Federación de Editores Europeos (FEP) dice que están habiendo movimientos positivos en la Unión Europea al reconocer que las actuales normas fiscales no tienen en cuenta plenamente la evolución tecnológica y económica (en particular a lo que se refiere a los libros electrónicos). Se quiere garantizar que las publicaciones electrónicas puedan beneficiarse de los mismos tipos reducidos que las publicaciones físicas.