La Escuela Bancaria y Comercial ya trabaja con AlbaláNet

17 febrero, 2016 at 08:17

Desde hace poco tiempo la prestigiosa Escuela Bancaria y Comercial de México custodia, organiza y gestiona su Archivo Histórico con el software de gestión integral de documentación de archivo AlbaláNet.

Con sede central en México DF, el Archivo Histórico de la Escuela Bancaria y Comercial es depositario de la historia y el patrimonio que la institución ha construido a lo largo de sus 87 años de vida. La EBC fue fundada el 10 de marzo de 1929 y desde entonces ha sido una institución privada de educación superior especializada.

La recopilación y el cuadro de clasificación son fundamentales para un archivo

Durante 2007 se creó el proyecto del Archivo Histórico de la EBC (AHEBC) con miras a realizar una reflexión sobre el origen, devenir de la Escuela y su relación con la banca mexicana y los despachos contables a lo largo del siglo XX. Las labores inaugurales requirieron casi un año de trabajo, en el que se recopilaron materiales de todas las áreas que componen la administración institucional, así como donados por integrantes de la comunidad, profesores, alumnos y ex alumnos; éstos últimos de generaciones graduadas desde principios de la década de 1930 hasta los egresados más recientes. De igual forma, se concibió un cuadro clasificación que respondiera al peculiar crecimiento de la EBC, que se caracteriza por un dinámico y constante movimiento desde 1990.

Las temáticas contenidas en los acervos de AHEBC, abrevan en la historia del México moderno y en la reconstrucción de la banca; abundan en la historia de la educación privada en nuestro país, particularmente, en la transformación de la carrera de contabilidad y los estudios comerciales a lo largo del siglo XX. De manera muy afortunada, cuenta con fondos procedentes de los archivos personales de dos de los fundadores de la institución que contienen valiosa información histórica que va desde mediados del siglo XIX: el Ing. José Luis Osorio Mondragón y el C.P. Alejandro Prieto Llorente.

Los bibliotecarios/as deben tener conocimientos básicos en gestión de archivos

15 febrero, 2016 at 08:05

No son pocas las ocasiones en las cuales los bibliotecarios/as tienen que desempeñar las funciones de un archivero/a dentro de sus bibliotecas u organizaciones. El crecimiento de los archivos / registros y la falta de presupuesto para contratar a un gestor documental (o de necesidad) hace que sean los propios bibliotecarios los que se encarguen de gestionarlos al ser los profesionales que más conocimiento se les presupone de ello.

Bibliotecarios con conocimiento en archivos

Tanto las bibliotecas como los archivos tienen sus puntos en común en la gestión de la información, la documentación, el conocimiento… pero hay puntos que les separan, como puede ser (por citar algunas) la información pública de las bibliotecas frente a la información privada de los archivos, la selección de los documentos de utilidad de las bibliotecas frente a la acumulación de la documentación de una organización de los archivos, los documentos múltiples y repetidos de las bibliotecas frente a los documentos únicos de los archivos, por no hablar de la catalogación de los documentos de manera individual de las bibliotecas frente a la catalogación de la documentación en conjunto y relacionada de los archivos.

Es por ello por lo que nos queremos hacer eco de una publicación del Chartered Institute of Library and Information Professionals (CILIP) en la cual se pregunta, y da las claves, de por qué los bibliotecarios deben tener conocimientos básicos en la gestión de archivos y registros.

El primer punto básico al cual hace referencia dicha publicación es la capacidad que deben tener los bibliotecarios de distinguir entre la gestión de libros y la gestión de archivos. Ambas gestiones son distintas y en cada una de ellas se aplicas técnicas de catalogación y descripción distintas.

Otro punto que se señala es la distinción entre los registros de los archivos y los libros de las bibliotecas. La documentación de los archivos suele ser privada y única, mientras que la documentación de las bibliotecas suele ser múltiple y pública.

Bien es cierto, y se ha de reconocer, que hay una gran relación entre la gestión de las bibliotecas y la gestión de los archivos. Aunque cabe señalar que lo que da valor a los archivos es como se catalogan y describen sus documentos, además de la protección física y técnicas de conservación para cuidarlos del paso del tiempo.

Archivo físico y Archivo electrónico: una misma necesidad, una misma solución

9 febrero, 2016 at 08:18

Hablar en la actualidad de Administración Electrónica es ya una realidad. No se ve tan utópico, tan inalcanzable como hace apenas unos años. Y hasta hace muy poco, se hablaba mucho de Administración Electrónica pero poco de archivo electrónico, olvidando un tanto que la documentación producida por una administración en el desempeño de sus funciones (sobre todo si es de la administración pública) no desaparece cuando finaliza el trámite administrativo para el que fue creada sino que, como cuando se hace sobre papel, hay que gestionar al completo su ciclo de vida.

Esta nueva necesidad está transformando al profesional del archivo e incluso introduciendo a su actividad en un nuevo horizonte…con muchas incógnitas y desafíos aún, pero indudablemente en un nuevo horizonte.

La Administración Electrónica está transformando al archiveroa

Aunque de forma lenta y paulatina, la Administración se está dotando de las herramientas que permiten llevar a cabo un registro y una tramitación electrónica de sus procesos documentales en su fase de creación. Estas herramientas de producción documental, están generando  documentación sobre la que hay que actuar desde el inicio para asegurar su ciclo vital completo y evitar que se pierda información, así como, ya en su fase de archivo asegurar el acceso, la autenticidad, la integridad y la preservación a largo plazo.

Y todo ello con criterios y pautas de la ciencia archivística, pero con nuevas herramientas, conceptos y metodología. Conceptos como OAIS, SIP, AIP, METS, PREMIS, firma electrónica, timestamp, ingesta, ENI, repositorio, etc, forman parte ya del corpus teórico del campo archivístico junto a los conceptos de ISAD (G), ISAAR, NEDA, cuadro de clasificación, valoración documental y calendarios de conservación, transferencias… Es ésta unión de lo tradicional y lo nuevo, de lo analógico y lo electrónico, lo que marca el camino de futuro del archivero y de la profesión. El cuerpo teórico y las experiencias obtenidas han creado ya un marco sobre el que movernos. Sirvan de ejemplo los portales de PAE (Portal Administración Electrónica) o del Ministerio de Educación, Cultura y Deportes.

El profesional del archivo cobra un nuevo papel. El archivero tiene que estar presente, sin duda de una forma más activa que en el pasado, implicándose en la gestión documental desde la producción misma de los documentos, definiendo tipos documentales, esquemas de metadatos, estándares, directrices, aplicando políticas de conservación, gestionando el acceso y la transparencia a la documentación, y conservando y difundiendo el patrimonio documental de la institución.

Supone, en nuestra opinión, la salvaguarda para una profesión puesta en cuestión sobre su futuro, precisamente por esta automatización o informatización de todas las actividades inherentes al archivero. Profesión con futuro porque se convertirá en, o debe ser ya, un profesional multidisciplinar.