Diez usos de la inteligencia artificial en bibliotecas desde una mirada reflexiva
La inteligencia artificial ya está presente en muchas conversaciones sobre bibliotecas, pero no siempre desde un enfoque realmente útil. A menudo se habla de ella desde la urgencia, desde la novedad o desde esa sensación de que hay que incorporarla cuanto antes para no quedarse atrás. Sin embargo, no todas las miradas sobre la IA ayudan a entender qué puede aportar de verdad al trabajo bibliotecario. Ahí es donde resulta especialmente interesante el Decálogo de casos de usos de IA en la gestión bibliotecaria publicado por Iberbibliotecas, un texto que baja el debate a un terreno mucho más cercano, práctico y comprensible para quienes trabajan cada día en bibliotecas públicas y comunitarias.

El texto parte de un contexto muy claro. Iberbibliotecas explica que este decálogo surge a partir del contenido de la Guía práctica para el uso reflexivo y el análisis de herramientas de inteligencia artificial en bibliotecas públicas y comunitarias, y que ha sido propuesto por Luis Higuera, uno de sus autores. También subraya que la implementación masiva de la inteligencia artificial no es homogénea ni neutra, sino que está atravesada por desigualdades de acceso, condiciones institucionales diversas y prácticas culturales propias de cada comunidad. Por eso, el documento plantea que las bibliotecas no deberían limitarse a adoptar estas tecnologías de forma acrítica, sino intervenir activamente en la discusión sobre cómo, para qué y para quiénes se implementan.








