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Tendencias, retos y desarrollos tecnológicos en bibliotecas académicas y de investigación

24 Abril, 2017 at 08:08

Es difícil imaginar el futuro de las bibliotecas universitarias, pero… ¿qué dicen las tendencias? ¿A qué retos y desarrollos tecnológicos se tendrán que enfrentar dichas bibliotecas? Lo que está claro es que el futuro de las bibliotecas académicas pasa por la adopción y adaptación tecnológica centrada en sus usuarios y en la mejora de los procesos. Y para ello deben tener en cuenta cuáles son las tendencias y los desarrollos a los que se van a enfrentar para impulsar dicha transformación.

El futuro de la biblioteca pasa por la adaptación tecnológica centrada en el usuario

El New Media Consortium (NMC) ha creado y publicado, como cada año, un nuevo informe sobre el futuro de las bibliotecas académicas y de investigación: «Horizon Report > 2017 Library Edition». En él han participado numerosas bibliotecas universitarias, centros tecnológicos y expertos en la materia. Sus tres apartados (Tendencias, Retos y Desarrollos tecnológicos) constituyen una guía de referencia tecnológica y de planificación a disposición del personal bibliotecario, líderes de las bibliotecas, administradores de políticas y técnicos.

El New Media Consortium es una comunidad de cientos de universidades, colegios, museos y centros de investigación. Su objetivo es estimular y promover la exploración y el uso de los nuevos medios y tecnologías para el aprendizaje y la expresión creativa.

Dicho informe aborda el estado de las bibliotecas académicas y de investigación y su relación futura con el aprendizaje, la investigación creativa, y la investigación y gestión de la información. Para ello ha identificado seis tendencias para la aceleración de la adopción tecnológica (a corto, medio y largo plazo), seis retos que impiden dicha adopción tecnológica (algunos realizables, otros difíciles y otros muy difíciles de conseguir) y seis importantes desarrollos tecnológicos a realizar en los próximos años.

Bibliotecas personales que quizás ya tengas o que querrás tener en casa

20 Abril, 2017 at 08:00

Una casa sin libros es una casa a la cual le falta ese toque esencial de personalidad de las personas que la habitan. Los libros dicen mucho de dicho hogar y de los gustos lectores las personas que viven en ella, además de cómo son. También son elementos de identidad personal ya que en ocasiones son utilizados para que las personas que visiten la casa identifiquen a sus habitantes con una imagen y una serie de ideales o valores. Y es que un libro, una colección de libros, en ocasiones es mucho más que contenido, es la identidad de las personas.

Una colección de libros es capaz de mostrar la identidad de las personas

Es verdad que puede haber algo de postureo en el tema de mostrar y hacer grandes colecciones de libros en casa. Hay personas que compran libros como elemento de decoración o que quieren que se les asocie con libros que nunca han leído. También hay que tener en cuenta a los libros electrónicos, los cuales no pueden ser mostrados como tal… pero que son igual de válidos en cuando a contenido. Al fin y al cabo un libro es para leerlo o consultarlo, para adquirir conocimiento independientemente del formato en el que esté. Y es que los libros electrónicos dificultan que las colecciones puedan ser utilizadas como elementos de identidad personal a mostrar físicamente, pero también es verdad que dichos libros digitales facilitan otras muchas cosas como son no tener que limpiarles el polvo, no darles 3 metros cuadrados de la casa (traducid dichos metros cuadrados en euros según donde viváis y pensad lo que os costaría tenerlos guardados en una memoria USB de 4 GB o en vuestro ordenador), en caso de mudanza el peso de una colección de libros puede ser un hándicap, con el paso de los años los libros en papel pueden llegar a coger olores

Aún así, y si realmente es así, que viva el postureo y que las casas estén llenas de libros. Como dijo Daniel Pennac, un derecho del lector es el derecho a no leer e incluso a hojearlo simplemente. ¿Y por qué es bueno que haya libros en casa? Más allá de mostrar, o querer mostrar, la identidad de las personas está la alta predisposición de una posible lectura (y todo lo que sea leer está bien… y más con los índices de lectura que tenemos) y, sobre todo, que si hay niños en casa estos puedan crecer en un ambiente en el cual el libro es tan protagonista (o más) como lo son las tecnologías con las cuales están creciendo (tabletas, teléfonos y televisores inteligentes…).

Libros prohibidos y censurados en las bibliotecas de Estados Unidos

18 Abril, 2017 at 08:02

Como cada año la ALA ha hecho pública la lista de los libros más censurados en Estados Unidos. Una lista con 10 títulos de libros retirados, censurados, prohibidos y/o restringidos de las bibliotecas. ¿Motivos? Hablar de temas que pueden resultar polémicos o suscitar controversia según unos pensamientos y cánones sociales preestablecidos e inamovibles.

Las bibliotecas son foros de información e ideas y deben luchar contra la censura

Según la ALA, el 90% de los libros censurados no se reportan y se retiran directamente de las estanterías públicas sin previo aviso o información al respecto. Y, por primera vez en la historia, un libro fue censurado por su autor. La serie de libros “Little Bill” de Bill Cosby fueron retirados debido a las acusaciones sexuales contra el autor.

Lejos de todo esto queda la “Declaración de Derechos de la Biblioteca” que la ALA promueve. Y es que dicha asociación afirma que todas las bibliotecas son foros de información e ideas, y que las siguientes políticas básicas deben guiar sus servicios:

  1. Los libros y otros recursos de la biblioteca deben ser provistos para el interés, la información y la iluminación de todas las personas de la comunidad que la biblioteca sirve. Los materiales no deben ser excluidos debido al origen, antecedentes o puntos de vista de aquellos que contribuyen a su creación.
  2. Las bibliotecas deben proporcionar materiales e información presentando todos los puntos de vista sobre temas actuales e históricos. Los materiales no deben ser proscritos o eliminados debido a la desaprobación partidaria o doctrinal.
  3. Las bibliotecas deben desafiar la censura en el cumplimiento de su responsabilidad de proporcionar información e iluminación.
  4. Las bibliotecas deben cooperar con todas las personas y grupos interesados ​​en resistir la restricción de la libre expresión y el libre acceso a las ideas.
  5. El derecho de una persona a usar una biblioteca no debe ser negado o abreviado debido a su origen, edad, antecedentes o puntos de vista.
  6. Las bibliotecas que hagan espacios de exhibición y salas de reuniones disponibles para el público que sirven deben hacer tales instalaciones disponibles sobre una base equitativa, independientemente de las creencias o afiliaciones de individuos o grupos que solicitan su uso.

El desarrollo del pensamiento crítico es una de las mejores enseñanzas a dar a los jóvenes

11 Abril, 2017 at 08:02

Está en nuestras manos el dotar a los más jóvenes del pensamiento crítico necesario ante la información que les pueda llegar, e incluso ante la vida misma. Y es que trabajar dicho pensamiento crítico en los más jóvenes es una tarea fundamental para su desarrollo personal y formativo. El objetivo final es que los jóvenes sean capaces de tener su propia opinión con respecto a un tema y valoren previamente los pros y contras del mismo. No es un trabajo fácil, pero sí muy necesario. Trabajo en el que la motivación es una excelente vía para enriquecer su pensamiento crítico a través de distintos planteamientos e interrogantes.

Solo el 2% de alumnos saben seleccionar información relevante en Internet

El pensamiento crítico es un proceso que se propone analizar, entender o evaluar la manera en la que se organizan los conocimientos que pretenden interpretar y representar el mundo, en particular las opiniones o afirmaciones que en la vida cotidiana suelen aceptarse como verdaderas. [Wikipedia]

Hay varios indicios que indican la necesidad del pensamiento crítico en los jóvenes. Indicios en forma de estudios como el elaborado por la consultora Nielsen Norman que revela que los niños tienen graves dificultades para diferenciar los contenidos informativos y de entretenimiento de los “banners” publicitarios cuando navegan por Internet. Por no hablar de la investigación realizada por académicos de Stanford y que dice que los nativos digitales no saben juzgar la credibilidad de una fuente, identificar la autoría de una información o comprobar si el perfil de Facebook o Twitter que publica un mensaje está verificado o es un ‘fake’… o el estudio de la International Association for the Evaluation of Educational Achievement (IEA) y que dice que solo alrededor del 2% de los alumnos del mundo desarrollado llegan a saber seleccionar en Internet las informaciones relevantes de las que no lo son. Es decir, solamente ese 2% son los que demuestran tener pensamiento crítico.

Desarrollo del pensamiento crítico al que habría que sumar, sin duda, un trabajo intensivo en alfabetización informacional en edades tempranas desde las escuelas y sus bibliotecas escolares. Pero no solo las escuelas y las bibliotecas (también las públicas) son importantes en este proceso de aprendizaje, también lo son las familias tal y como comentamos ya en el post “Todos somos responsables de la creación del hábito de lectura en los más jóvenes”.