Las 10 proclamas del «Manifiesto de la literatura juvenil»

8 noviembre, 2019 at 08:01

Hay una etapa en nuestra vida como lectores en la cual nos hacemos mayores de repente. Aquellos libros infantiles que nos gustaban y apasionaban ya no nos aportan tanto como antes. «Ya somos mayores», como nos gusta (o gustaba) definirnos. Queremos libros con historias y personajes más desarrollados y complicados, y con los cuales poder identificarnos. El problema reside es que es un salto muy grande pasar de la literatura infantil a la adulta, pero por eso ha venido a rescatarnos la literatura juvenil.

Ni los jóvenes leen solo literatura juvenil ni la literatura juvenil es solo para jóvenes

La literatura juvenil trata de cubrir ese hueco literario existente entre los libros infantiles y los libros para adultos. Esta literatura se enfoca directamente sobre lectores que se encuentran en su adolescencia y, por lo tanto, posee una serie de características propias para llegar y enganchar a este público tan exigente. Según el artículo «Un subgénero literario imprescindible en el sistema educativo: Necesidad y definición de la literatura juvenil», de Julián Montesinos Ruíz, la literatura juvenil trata sobre temas de actualidad y toca de lleno en el día a día de los jóvenes con una vocabulario y expresiones propias de esta etapa de la vida.

A este respecto, Javier Ruescas (2012) opina que las novelas juveniles están narradas de manera menos compleja, trabajando conceptos claros con los que el lector se siente identificado, lo que no quiere decir que sean peor que las escritas para adultos.

Más de 600 guías de estudio sobre las grandes obras de la literatura universal

17 octubre, 2018 at 08:05

Uno de los grandes divertimentos de la sociedad actual es la lectura literaria… aunque no todo el mundo la practique. Ella nos ayuda a explorar nuevos mundos, mejora nuestra imaginación, hace que se despierte nuestra curiosidad y ganas de conocer, e incluso estimula nuestro razonamiento, entre otros múltiples beneficios. En definitiva, la lectura se presenta como una buena compañera de viaje en nuestras vidas.

Uno de los grandes divertimentos de la sociedad actual es la lectura literaria

Bien es cierto que es complicado por cuestiones de tiempo e interés leer todas las grandes obras de la literatura universal. Algunas, incluso, son complicadas de leer… pero, ¡cómo no hacerlo! Se nos viene a la cabeza libros como «Guerra y Paz» de León Tolstoi, «Orgullo y prejuicio» de Jane Austen, o «El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha» de Miguel de Cervantes. Grandes libros (en todos los sentidos) que precisan un poco de ayuda para enganchar o hacerse entender por los lectores.

Y es aquí donde os queremos presentar un recurso que os ayudará con algunas obras literarias: Literature Study Guides, de la plataforma online de aprendizaje Course Hero. Un excelente recurso con más de 600 guías de estudio sobre las grandes obras de la literatura universal ; tanto para estudiantes, profesores, bibliotecarios o simplemente para personas interesadas en el conocimiento de determinadas obras literarias.

Descubra el análisis literario en profundidad a través de guías de estudio, infografías y ensayos para todos sus libros favoritos.

8 archivos digitales repletos de literatura infantil de hace unos siglos

14 marzo, 2018 at 08:00

Hoy en día sería difícil entender el mundo del libro sin la literatura infantil, pero no siempre fue así. Hasta el siglo XVIII no llegaron los primeros libros de entretenimiento dirigidos especialmente al público joven. Anteriormente disfrutaron con libros que no fueron diseñados específicamente para ellos, como fábulas, cuentos de hadas o romances caballerescos, y que fueron publicados tanto para niños como para adultos por igual.

La casita de chocolate - Colección para la infancia

A mediados del siglo XVIII se publicaron los primeros libros dirigidos al público infantil. La temática de los mismos era instructiva (ortografía, libros escolares, de conducta) o religiosa… pero también aparecieron los primeros libros de entretenimiento. A finales del siglo, John Newbery, revolucionó la industria del libro y demostró que los libros para niños podían ser éxitos comerciales. De ahí que sea considerado como el “padre de la literatura infantil”.

Los libros estaban claramente destinados a complacer a sus lectores, ya sea con historias entretenidas y personajes atractivos, con un tono agradable en la escritura, o con ilustraciones atractivas y atractivos diseños de páginas y encuadernaciones.

También es importante señalar que la literatura infantil de antes no era como la de ahora. Las historias de antes eran mucho más macabras y carecían totalmente de tacto social o respecto hacia las mujeres, como se comenta en el post publicado en Hipertextual: “Mutilaciones y canibalismo: el cruel origen de los cuentos popularizados por Disney”:

«Para probar si le entraba el zapato, la hermana de Cenicienta se cortó el tobillo». Los cuentos originales de los que parten muchas de las versiones de Disney son algo más macabros de lo que pensamos. Unos relatos con un tono mucho más severo y menos dulce para enseñar a los niños a sobrevivir.

¿Primero lees el libro y luego ves la película?… ¿O al revés?

29 febrero, 2016 at 08:20

¿Primero lees el libro y luego ves la película o primero ves la película y luego lees el libro?… El orden de los factores sí que puede alterar la percepción que se tenga de la historia. No es lo mismo el poder de la imaginación y la creación de un mundo ficticio en la mente en base a las vivencias / experiencias cuando se lee un libro, que ponerse delante de la pantalla y dejarse llevar por el hilo de la película. No son pocos los que optan por leer el libro y luego no ver la película para no perder esa magia conseguida a través de la lectura… aunque tampoco son pocos los que optan por ver directamente la película y no leer el libro. Cada uno tiene sus gustos y sus preferencias.

Leer un libro y ver la película, en ocasiones, puede acabar en decepción

También es verdad que depende mucho del libro y de la película en cuestión. En ocasiones la película supera las expectativas que se tienen del libro, pero también es cierto que muchas veces cuando se lee un libro y luego se ve la película vemos que no nos acaba de llenar o que se han saltado pasajes que se consideraban importantes o que se esperaban de otra manera.

Hagas lo que hagas tienes que saber que las bibliotecas están preparadas para satisfacer tus necesidades. ¿Quieres un libro?… toma, este es. ¿Quieres ver la película?… toma, es esta. ¿Quieres el libro y la película?… pues toma este pack. Y es que hace pocos días veíamos por Twitter una excelente forma de difusión de la colección de la Biblioteca para Jóvenes Cubit (Zaragoza) en la cual con una especie de faja anunciaban packs en los cuales te podías llevar el libro y la película (2×1) o el libro, la película y la banda sonora (3×2). Simplemente genial.