Crecer rodeados de libros aumenta los niveles de alfabetización de los jóvenes

23 enero, 2019 at 08:06

Dedicar un espacio para construir una pequeña biblioteca personal resulta algo complicado. El precio del alquiler y de la compra de la vivienda hace que no dispongamos de todo el espacio que nos gustaría tener, y muchas veces los grandes sacrificados son los libros. Sin embargo, existen estudios que avalan los beneficios de disponer bibliotecas personales en el hogar. Estas influyen positivamente, sobre todo, en el desarrollo personal de los peques de la casa, por lo que las ventajas de adecuar un espacio para la creación de una pequeña biblioteca doméstica se multiplican.

Las bibliotecas personales mejoran las capacidades de nuestros hijos

Según el estudio «Scholarly culture: How books in adolescence enhance adult literacy, numeracy and technology skills in 31 societies», dirigido por Joanna Sikora de la Universidad de Australia:

“Sumergir a los niños en entornos orientados a los libros beneficia su posterior logro educativo, sus logros y su posición ocupacional. Se ha interpretado que estos hallazgos sugieren que la socialización orientada a los libros, indicada por el tamaño de la biblioteca en el hogar, equipa a los jóvenes con gustos, habilidades y conocimientos para toda la vida”.

Por esta razón, es nuestra responsabilidad, y se hace imprescindible, dotar a nuestro hogar con un espacio dedicado a los libros para que los niños puedan desarrollarse de una forma sólida en todas sus facetas.

Cómo las bibliotecas proporcionan espacios seguros para (todos) los jóvenes

15 octubre, 2018 at 08:03

Las bibliotecas deben ofrecer espacios seguros en los que proporcionar acceso a la información. Esto es especialmente importante en los jóvenes, los cuales pasan de la dependencia informativa a la independencia en sus búsquedas y necesidades informacionales. Y es que las bibliotecas deben estar presentes en sus vidas ya que ofrecen la oportunidad para aprender, crecer, crear, innovar y desarrollar sus habilidades, ideas e identidades.

Las bibliotecas deben ser la piedra angular para luchar contra las desigualdades sociales

Con motivo del pasado Día Internacional de la Juventud 2018, la IFLA publicó un documento («How Libraries Provide Safe Spaces for (All) Youth») en el que se exploraba cómo las bibliotecas trabajan para crear espacios seguros para los jóvenes. Dicho trabajo se centra tanto en la diversidad social de la juventud como en el acceso a la información y uso de la tecnología para hacer llegar a los jóvenes lo que son las bibliotecas y para qué les pueden servir.

Las bibliotecas ofrecen un servicio único a sus usuarios, como un espacio público y como un portal para el acceso significativo a la información que las personas y las comunidades necesitan para aprender, crecer y desarrollarse. Esto es particularmente esencial para los jóvenes, que están descubriendo su independencia e identidad, y tienen necesidades de información importantes.

Los Archivos se acercan a los jóvenes a través de programas educativos

25 enero, 2018 at 08:07

Los Archivos preservan, dan acceso y difunden el conocimiento. Nuestra Historia está escrita y documentada en ellos. Son realmente necesarios para todos nosotros: enriquecen nuestro conocimiento, protegen nuestros derechos y contribuyen al desarrollo de nuestra responsabilidad como ciudadanos, entre otras cosas. Ahora bien, ¿por qué asimilar los Archivos a un público adulto?

Los más jóvenes deben familiarizarse con el mundo de los Archivos

Enseñar lo que es un Archivo a un público adulto está muy bien, es más, es un acto de responsabilidad de las instituciones para con la sociedad. Pero, ¿por qué esperar a enseñar lo que es un Archivo a personas que son adultas? ¿No se estaría perdiendo tiempo en mostrar su importancia y utilidad para dichas personas? Es por eso por lo que hoy os queremos acercar unos cuantos programas y actividades educativas iniciadas desde distintos Archivos y dirigidas al público más joven. Desde pequeños que inician su etapa estudiantil en colegios (Educación Infantil) hasta mayores que ya se encuentran en su última etapa (Universidad), y por supuesto pasando por las etapas educativas intermedias (Educación Primaria, Secundaria y Bachillerato).

Y es que los más jóvenes deben familiarizase con el mundo de los Archivos, sus documentos y colecciones. Saber lo que son, qué se van a encontrar en ellos y cómo deben utilizarlos. Es por eso por lo que hay Archivos que buscan formar desde pequeños a los ciudadanos y mostrar la responsabilidad e importancia de estos en la sociedad. A continuación, os dejamos con los programas educativos en el Archivo Municipal del Ayuntamiento de Málaga, los programas didácticos del Archivo Municipal de Burgos y las actividades educativas en el Arxiu Municipal de Barcelona.

El desarrollo del pensamiento crítico es una de las mejores enseñanzas a dar a los jóvenes

11 abril, 2017 at 08:07

Está en nuestras manos el dotar a los más jóvenes del pensamiento crítico necesario ante la información que les pueda llegar, e incluso ante la vida misma. Y es que trabajar dicho pensamiento crítico en los más jóvenes es una tarea fundamental para su desarrollo personal y formativo. El objetivo final es que los jóvenes sean capaces de tener su propia opinión con respecto a un tema y valoren previamente los pros y contras del mismo. No es un trabajo fácil, pero sí muy necesario. Trabajo en el que la motivación es una excelente vía para enriquecer su pensamiento crítico a través de distintos planteamientos e interrogantes.

Solo el 2 de alumnos saben seleccionar información relevante en Internet

El pensamiento crítico es un proceso que se propone analizar, entender o evaluar la manera en la que se organizan los conocimientos que pretenden interpretar y representar el mundo, en particular las opiniones o afirmaciones que en la vida cotidiana suelen aceptarse como verdaderas. [Wikipedia]

Hay varios indicios que indican la necesidad del pensamiento crítico en los jóvenes. Indicios en forma de estudios como el elaborado por la consultora Nielsen Norman que revela que los niños tienen graves dificultades para diferenciar los contenidos informativos y de entretenimiento de los «banners» publicitarios cuando navegan por Internet. Por no hablar de la investigación realizada por académicos de Stanford y que dice que los nativos digitales no saben juzgar la credibilidad de una fuente, identificar la autoría de una información o comprobar si el perfil de Facebook o Twitter que publica un mensaje está verificado o es un ‘fake’… o el estudio de la International Association for the Evaluation of Educational Achievement (IEA) y que dice que solo alrededor del 2% de los alumnos del mundo desarrollado llegan a saber seleccionar en Internet las informaciones relevantes de las que no lo son. Es decir, solamente ese 2% son los que demuestran tener pensamiento crítico.

Desarrollo del pensamiento crítico al que habría que sumar, sin duda, un trabajo intensivo en alfabetización informacional en edades tempranas desde las escuelas y sus bibliotecas escolares. Pero no solo las escuelas y las bibliotecas (también las públicas) son importantes en este proceso de aprendizaje, también lo son las familias tal y como comentamos ya en el post “Todos somos responsables de la creación del hábito de lectura en los más jóvenes”.